22/01/2018

Ámsterdam, la ciudad del vicio

Así es como imaginamos muchos españoles Ámsterdam, como una ciudad llena de pecado, lujuria y drogas. Aunque no está del todo desencaminado, Ámsterdam es más que eso: su sensibilidad artística da paso a numerosos museos dedicados al arte, artesanía e historia.

A través de Booking reservamos en el albergue Stayokay una habitación para dos personas por 44,50 € la noche. Puede que a algunas personas les pueda parecer caro viniendo de un albergue, pero lo cierto es que estaba muy bien situado y cuidado, con baño privado, además de que la oferta a su alrededor no era mucho mejor. Es un sitio al que no me importaría volver si fuera en las mismas condiciones (es decir, como si fuera un hotel).

Quizá deberíamos haberlo fotografiado de día...
Vistas desde nuestra habitación.

El trato por parte del personal de recepción fue bueno y no tuvimos ningún problema en nuestra corta estancia. El albergue contaba con salas comunes, como una sala de estar con sofás y mesas, un comedor... Pero no llegamos a ocuparlas.

Comedor que nunca pisamos.

Tras instalarnos, nuestra apreciada esclava amiga, que nos hacía de guía y traductora, nos llevó al famoso Mercado de las Flores. Al ser diciembre no había tanta animación floril como cabría esperar, pero era bastante bonito.

15/01/2018

Rijksmuseum: para pasar el día

Como relaté en anteriores entradas, a mediados de diciembre del año pasado fuimos a Ámsterdam. Pretendimos compensar el tiempo entre museos y simples paseos por la ciudad, pero el segundo día estaba reservado al gigantesco Rijksmuseum. Para quien no lo sepa, yo soy la loca de las fotos cuando viajo, así que he de contenerme para no subir las más doscientas imágenes que inmortalicé en las casi ocho horas que estuvimos ahí dentro.

Juro que jamás, JAMÁS, había estado en un museo tan enorme, y he estado en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas y en uno de los más importantes del Cairo, que tela marinera con todos los trastos históricos de por allá.

El Rijksmuseum, o Museo Nacional de Ámsterdam, está dedicado al arte, la artesanía y la historia. Posee la más famosa colección de pinturas del Siglo de Oro neerlandés así como una rica colección de arte asiático y egipcio. Entre todos los artistas, el más importante a mencionar en este museo es Rembrandt, a pesar de que éste tiene su propio museo no muy lejos de allí.

Pero antes de proseguir, datos de interés:

Horario: 09:00 - 17:00 
Precio por adulto: 17,50€ (los compramos a través de Tours & Tickets)
Abierto todos los días del año.

Recomiendo estar con la entrada en la mano a primerísima hora si de verdad deseas verlo completo. Algo muy bueno que tiene es el servicio de guardarropa, totalmente necesario.

Si eres artista, tienes especial sensibilidad al arte o, por otro lado, te interesa mucho la historia holandesa, vas a disfrutarlo muchísimo. A mí me encantó, y soy una ignorante de todo lo anterior mencionado, así que había veces que no hacía más que reírme de sus obras de arte. Ustedes me perdonarán, pero fue entrar al museo y lo primero que vi fueron estos dos cuadros y estatuilla:

Ahí tenemos al verdadero Hijo de Dios, que como oses ponerle un pañal te rompe el espinazo con el dedo meñique.

08/01/2018

BODY WORLDS: The Happiness Project

BODY WORLDS es una empresa que organiza exhibiciones sobre el cuerpo humano en diferentes partes del mundo. Para ello, utiliza cuerpos reales, despellejados, troceados, etc. De primeras puede parecer parecer algo escabroso y, aunque sí es cierto que algunas personas se acercan con cierta morbosidad y para otras es impensable entrar, es un lugar de aprendizaje muy interesante que recomiendo visitar.

Nosotros visitamos el BODY WORLDS de Ámsterdam, cuyo objetivo es mostrar cómo nuestro cuerpo reacciona ante la felicidad a todos los niveles. Tiene varias plantas separadas por huesos, músculos, sistema nervioso, circulatorio, digestivo, reproductivo... y el recorrido empieza desde la planta más alta.

01/01/2018

Ripley's Believe It or Not!

 El pasado diciembre viajamos a Ámsterdam, y éste fue el primer museo que visitamos al llegar (después de pegarnos un paseo y un buen atracón). Había visto algunas reseñas por internet y parecía divertido, y mis expectativas quedaron más que satisfechas.

Ripley's Believe It or Not! es un museo de las rarezas, lleno de curiosidades, desde récords históricos a malformaciones.

Cada entrada de adulto nos costó 18,95€ y abre todos los días de 9 a 22h., lo cual es poco frecuente porque los museos en Holanda suelen cerrar pronto, así que este es ideal para visitar tarde y aprovechar el resto del día en otros menesteres.

Pero este es el precio de la entrada normal, ya que había una sala especial con cine 3D que no visitamos. Creo que costaba cinco euros más.

El museo cuenta con cuatro plantas (sin contar la planta baja). En la última hay un pequeño bar, mesas y sofás para descansar. Eso sí, es caro de narices.

Lo primero que encontramos son extrañas especies de insectos y arácnidos, y algunas de las últimas tribus que el "hombre del primer mundo" conoció: