14/01/2014

Unos días por Vitoria-Gasteiz

En plena temporada navideña visité por primera vez Vitoria-Gasteiz. Como comprenderéis, servidora llenó la maleta con ropa de abrigo, conocedora de la fama que tiene el clima de Euskadi.

Pues bien; nada más llegar a la estación y tras el pasar de los días, nos topamos con uno de los diciembres menos fríos que se recordaban en los últimos años. Fue una temperatura, a mi parecer, agradable, así que al final no utilicé ni gorritos, ni guantes ni nah. Eso sí, siempre chispeaba en algún momento del día y no te libras del viento.

Nos alojamos en un albergue, en una habitación bien iluminada con dos camas individuales. Y, justo encima, reposaban varios nidos de palomas que nos daban los buenos días con su canto (por decirlo de forma poética).
El primer día, tras dejar las maletas, cogimos lo básico y nos lanzamos a explorar el lugar.

El Caminante, 1985, de Juan José Eguizábal, Plaza del Arca