19/04/2020

Cómo encontrar tu pasado familiar

Siempre he querido saber acerca de mis raíces familiares, aunque no estoy muy segura de si esta afición, esta curiosidad, nació en mí o me la transmitió mi madre, a quien se le iluminaban los ojos cada vez que explicaba viejas historias y me ayudaba a trazar una conexión entre todas aquellas personas que nunca llegué a conocer. Tenía más anécdotas de ellas que de sí misma, y siempre expresaba su deseo por ponerse en serio a hacer el árbol genealógico. No uno cualquiera, que de esos teníamos a patadas, sino uno movido por las preguntas, el trabajo de campo, que fuera gigantesco y contara más de sus historias. Ese deseo lo tuve también, y esperé el día en que juntas buscáramos insaciables en nuestro pasado. Pero ese día nunca llegó.

Pasaron los años y ella jamás tenía tiempo, decía, y los más ancianos de la familia iban pereciendo. ¿Por qué no les preguntaría cuando aún había tiempo? ¿Por qué lo pospusimos, como si ese tiempo fuera eterno?

Podría decir mil cosas de ella, pero lo cierto es que no me interesé lo suficiente como para siquiera hacer una rápida búsqueda en Google de cómo empezar, y cuando me atreví, había tanta información y a veces tan confusa que no hice el esfuerzo de desenmarañarla para darle un uso. Ya lo haré otro día, hay tiempo...

Como buena millennial, consumo mucho YouTube, y hubo un vídeo de Mimi XXL que llegó justo en el momento propicio. En él explica cómo empezó a buscar información sobre algunos familiares, facilita enlaces y enseña cómo utilizarlos, por lo que recomiendo su visionado a quien se plantee empezar.

Tras verlo pensé: <<¿Ya está? ¿Es tan sencillo?>>, y ni corta ni perezosa empecé mi búsqueda siguiendo sus consejos. Quien me iba a decir a mí que empezar esta aventura era igual a lanzarme al abismo sin paracaídas, y es que mi objetivo es encontrar todo, absolutamente todo lo que me sea posible, y no llego al principio de los tiempos porque no se tomaban entonces registros y porque a la gente, de siempre, le gusta demasiado quemar cosas. Lo que pensé que iban a ser unos meses se ha transformado en más de un año, y ha sido intensito porque en otras cosas no, pero cuando busco algo soy muy persistente, y a más conozco más quiero descubrir.

A veces se me escapa el entusiasmo hablando con otras personas sobre ello, a las cuales normalmente no les interesa o directamente piensan que no estoy muy bien de la cabeza. Hasta que un día una compañera de trabajo mostró interés en seguir los mismos pasos y, había tantas cosas que quería contarle, que le prometí hacer una guía. Pensé que serían cuatro páginas, pero, entre que me enrollo como una persiana y que cada vez descubría nuevas fuentes, la cosa se me fue de las manos. Cuando casi lo tenía finalizado, pensé que por qué no lo publicaba para que otras personas pudieran darle uso, personas torponas como yo, que necesitan todo pautado y masticadito para saber cómo proceder. Y aquí está.

28/03/2020

Test ADN de ancestros: ¿Funcionan?

Quiénes somos y de dónde venimos es algo que la humanidad se pregunta desde siempre. Hoy en día la tecnología ha avanzado lo suficiente para responder, en parte, a esas preguntas. Hay personas que no les interesa los pasos de sus antepasados, sino los suyos propios, y hay otras, como yo, cuya curiosidad es demasiado fuerte y buscan todas las formas posibles de averiguarlo. Hace un par de años empezó el boom de los tests de ADN para descubrir nuestros orígenes, y YouTube es una muestra de ello. Muchísimas personas empezaron a subir vídeos de Ancestry y 23andme, pero la que mejor jugó con su promoción fue sin duda My Heritage.

Como buena esclava del consumismo que soy, no pude evitar realizar este test no sólo a mí, sino también a mi familia y allegados, y no solamente en una compañía: quería probar las diferencias entre ellas y saber hasta qué punto son fiables estas empresas millonarias. ¿Hay verdad en sus resultados, o solamente juegan con las ilusiones de la gente?

Cada vez existen más empresas que se dedican a vender kits de ADN de salud y de ancestros, principalmente, y cuando vas a hacerte una prueba por primera vez contrastas información entre ellas, sacando poco en claro. Te prometen que con su prueba sabrás totalmente qué te forma y en qué porcentaje, olvidando mencionar de que eso es algo, a día de hoy, imposible. Hemos avanzado en este campo y sabemos cosas que antes sólo podíamos soñar, pero no hemos avanzado lo suficiente como para poder transcribir toda nuestra carga genética y los lugares que, supuestamente, quedaron impregnados en nuestros antepasados.

¿Quiere decir eso que estas compañías nos están mintiendo? No necesariamente, pero sí omiten y fragmentan la verdad.

Cada compañía tiene una cantidad distinta de registros en los que se basa para poder ubicar a cada cliente, lo cual hace que cada empresa tenga unos parámetros que, si bien pueden parecerse en algunos aspectos, en otros pueden ser completamente diferentes. Y es que aunque actualmente no hay suficientes registros de ADN como para asegurar exactamente de dónde venimos, sí disponemos de ellos a grandes rasgos  como para ubicar vagamente la zona (norte, sur, este u oeste de Europa, por ejemplo), pero al ser eso demasiado ambiguo, estas empresas se arriesgan y apuestan por unas respuestas más elaboradas. A todo esto, debemos tener en cuenta de que lo que conocemos realmente de nuestro genoma es una ínfima parte de lo que somos, así que estos test sí nos dicen algo de nosotros mismos, una pequeñísima parte y, aunque podemos tomar estos resultados como referencias y para hacernos una ligera idea, no es aconsejable creerlos ciegamente, sobre todo cuando los porcentajes son bajos.

La prueba se realiza exactamente de la misma forma en todas las compañías que mencionaré:

  1. Realizar la compra online.
  2. En cosa de dos semanas llega un paquete a casa con el kit necesario, que son dos isotopos para frotar el interior de las mejillas y después insertarlos en dos frasquitos que vienen junto a éstos. Antes de realizar la prueba es necesario haberse lavado bien los dientes y usado enjuague bucal una hora antes, así como evitar comer y beber líquidos, incluido agua. Todo esto vendrá muy bien explicado en un folio que irá dentro del paquete.
  3. Es necesario activar el código del kit para poder vincularlo a tu cuenta.
  4. Enviar por correo herméticamente cerrado, en las condiciones indicadas.
  5. Entre tres y cuatro semanas avisarán por correo electrónico de que los resultados ya están disponibles.

 

Dicho esto y tras haber aplastado las ilusiones de algunos, pasaré a comparar los resultados de ADN de mi padre en tres compañías diferentes. Le he elegido a él, más que nada, porque los demás no pasamos de solamente dos compañías.