Desde siempre, siento un amor-odio hacia la comida. No es difícil que algo me guste (soy una glotona), pero sí puedo ser muy crítica y exigente si me lo planteo.
No voy a hablar de su valor nutricional ya que ninguno es sano: si te compras una tarta o unas galletas no es por salud, es por gula (y quizá ansiedad).
Oreo Original
Así fue como empezaron y, dado su éxito y nuevos productos, se
puede decir que están buenas, sobre todo con leche (aunque no de las mejores del
mercado).
Puntuación: 5/10
